
Nos esta esperando; en algún lugar en Karaganda, allí está nuestro pequñ@. Llevamos buscando mucho tiempo, hemos buscado en Bilbao, San Sebastián, Castellón, Valencia, Madrid, Toledo, Londres, Edimburgo, New York, Toronto, Quebec,..., y no lo hemos logrado, no sabíamos todavía que estaba más al Norte,.... y quizás estabamos luchando contra nuestro destino. Hace 20 años Patxi me buscó en Bilbao (nos carteamos mucho tiempo) y alli me encontró, y ahora, después de 10 años, iremos a Kazajstán a por nuestro hij@. Creo que nuestra familia está destinada a crecer gracias a las palabras y un "contundente" expediente de adopción de 150 hojas que esta apunto de entrar en la Embajada en Madrid.
Hay muchos sentimientos encontrados en este momento, ILUSIÓN, que no nos ha dejado en ningún momento, aunque a veces se vea muy negro el camino, EXPECTACIÓN, por saber estar a la altura de sus necesidades, como cualquier futuro padre nos preguntamos si seremos capaces de educar bien a nuestro hij@, MIEDO, por si algo se tuerce, ya que dependemos de la decisión de otra persona, si considera que todos los papeles y nuestra valoración son correctas, ESPERANZA, en que los tramites vayan bien y pase pronto el tiempo que nos queda, ANGUSTIA, por que cada pequeño paso, cada papel que gestionamos, solicitamos, sea correcto, en cada organismo no encuentren algún "pero..." y que finalmente llegue al país correctamente.
Somos unos futuros padres ilusionados, va a ser un hij@ deseado y largamente buscado, pero ante todo somos unos futuros padres adoptivos. Nuestro proyecto de familia implica una intensa carga emocional que dura ya dos años, y con la que nadie te enseña a convivir, sin embargo estamos convencidos que todos los malos momentos se borraran cuando tengamos aquí a nuestro peque. De momento, todos, padres, abuelos, tios, tatos y amigos nos preparamos para ampliar la familia con un pequeño kazajistaní.